La obesidad es una enfermedad crónica, progresiva en la cual una persona acumula una cantidad excesiva de grasa corporal que puede ser perjudicial para su salud. Esta acumulación de grasa se debe a múltiples factores ya sean hormonales, fisiológicos, patológicos, emocionales, ambientales, etc.
Dentro de estas causas podría ser una de las principales un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y gastadas, es decir, la persona consume alimentos y bebidas con alto contenido energético y no realiza suficiente actividad física. Además, el sedentarismo, sumado a los patrones alimenticios poco saludables, a una cantidad insuficiente de sueño y altos niveles de estrés son factores que pueden incrementar el riesgo de tener obesidad.
Pero, como dije anteriormente, éstas no son las únicas causas que generan obesidad. Existen algunas causas genéticas así como los síndromes genéticos por ejemplo el Síndrome de Cohen o de Alström y trastornos endocrinos como el Hipotiroidismo, Síndrome de Cushing o tumores, entre otros.
En México, de acuerdo la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2018), en un total de adultos de 20 años y más, el 39.1% tienen sobrepeso y 36.1% obesidad (ésto quiere decir que el 75.2% de la población adulta está afectada con sobrepeso u obesidad); mientras que en el caso de los niños de 0 a 4 años el 22.2% tiene riesgo de sobrepeso, y los de 5 y 11 años 35.6% muestran esta ya ésta condición.
En México, el sobrepeso y la obesidad afectan a más del 75 por ciento de las personas adultas y al 35.6 por ciento de la población infantil, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2018-2019.
La buena noticia es que la obesidad es prevenible y reversible. Podemos lograrlo con apoyo de cirugía bariátrica además de modificar hábitos llevando un estilo de vida sano.
Por ejemplo lo que nos dice el Instituto para el bienestar del gobierno Mexicano:
Reducir la ingesta de alimentos con alto contenido calórico, procedente de azúcares y grasas en exceso
Evitar consumir alimentos procesados y ultraprocesados
Aumentar el consumo de alimentos naturales como las frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos
Preferir el consumo de agua potable por encima de las bebidas que contienen azúcares, tales como jugos, refrescos, aguas saborizadas y lácteos con azúcar
Realizar diariamente entre 30 y 60 minutos de actividad física
Masticar adecuadamente los alimentos para absorber mejor los nutrientes durante la digestión
Dormir entre 7 y 8 horas diarias en condiciones adecuadas
Cuando se tiene un bebé, dar lactancia natural exclusiva desde el nacimiento hasta mínimo los seis meses de edad, para reducir el riesgo de sobrepeso y obesidad
Enseñar a las y los niños a comer de manera saludable, siguiendo los hábitos mencionados anteriormente
Si una persona no modifica su estilo de vida, este problema de salud pública puede ocasionar otras comorbilidades o enfermedades crónicas, tales como diabetes, hipertensión, padecimientos cardiovasculares, nefropatías y hasta cáncer.
Recordemos que según la Ensanut, la diabetes mellitus se incrementó de 9.2 % en 2012 a 10.3 % en 2018, y la hipertensión arterial pasó de 16.6 % en 2012 a 18.4 % en 2018.
El Día Mundial contra la Obesidad se conmemora anualmente, cada 4 de marzo. Fue establecido por la Federación Mundial de la Obesidad en colaboración con sus miembros mundiales.
Este acontecimiento tiene el objetivo de aumentar la concientización sobre este padecimiento, aumentar el conocimiento de la enfermedad, luchar contra el estigma del peso y fomentar acciones de prevención y promoción de la salud que generen un incremento de hábitos saludables en la población.
Para el tratamiento de la obesidad se cuenta con el apoyo de algunos fármacos (siempre indicados por el médico), además de procedimientos bariátricos como es el balón intragástrico y las cirugías bariátricas entre las que se encuentran manga y bypass gástrico entre otras.
Sin duda alguna lo más importante es el cambio de hábitos emocionales, de alimentación y el mantenimiento del ejercicio físico.
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