El anís es una especia muy utilizada en la cocina, sobre todo en la cocina oriental, pero tiene también muchos beneficios nutricionales:
Aporta vitaminas A, C y del grupo B, que benefician nuestros ojos, aseguran la retención del hierro y permiten al cuerpo aprovechar la energía de la comida que ingerimos, en forma de ATP. (El ATP es una molécula orgánica que almacena y libera energía para diversos procesos vitales celulares)
Contiene además calcio, fósforo, zinc, magnesio y potasio, minerales que mejoran el rendimiento muscular y refuerzan los huesos.
Además estimula la producción de estrégenos.
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